Iunius
Junio nos observa. Un trozo de lluvia nos habla. Mis miradas como astronautas en lo lejos. El silencio cabalga sin jinete en la calle. Pienso en impuestos, en pequeñas islas, en las hojas amarillas de los libros encerrados. Mira como los perros nos ningunean. Mira la gente: solo es lluvia que se destroza en las casas.
Ella me contó historias tristes. Baker se desmorona. Un avión se estrella en el mar. Un colchón con alas nos olvida. Un metal como de whiskey me saborea. Un sudor de nombres. La noche me persigue. La noche estalla.
Pienso en otras manos, en otro lugar, en otras ciudades. Pienso en que tu estás ahí, esperándome sin decir nada. Pienso en la suave nocturnidad de tu estratósfera. Un cometa se pierde. Una llama que arde nos pronuncia. Una montaña de ciudades nos aguarda. Mira como los perros nos acechan. Mira la lluvia, no es más que un montón de palabrería para encontrarte.
Ella me contó historias tristes. Baker se desmorona. Un avión se estrella en el mar. Un colchón con alas nos olvida. Un metal como de whiskey me saborea. Un sudor de nombres. La noche me persigue. La noche estalla.
Pienso en otras manos, en otro lugar, en otras ciudades. Pienso en que tu estás ahí, esperándome sin decir nada. Pienso en la suave nocturnidad de tu estratósfera. Un cometa se pierde. Una llama que arde nos pronuncia. Una montaña de ciudades nos aguarda. Mira como los perros nos acechan. Mira la lluvia, no es más que un montón de palabrería para encontrarte.